Máximas clásicas y mínimas barrocas

Máximas clásicas y mínimas barrocas 2

¡Viva la polución! Si la oxidación se produce como resultado de combinar el oxígeno con otra sustancia, especialmente metales, como los que forman parte de nuestro organismo (hierro, calcio), es decir, si cuando respiramos nos vamos oxidando poco a poco por dentro, ¿podríamos afirmar, con permiso del Ministerio de Sanidad, que el oxígeno… es cancerígeno? ¿Respirar mata?

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Los representantes políticos siempre han dado ejemplo a la hora de recomendar al resto de la población el uso habitual del transporte público. Al fin y al cabo, ellos lo hacen continuamente, como prueba el hecho de que, aunque no hayan cogido el autobús o el metro en su puta vida, las humildes limusinas oficiales en las que se desplazan también son transporte público, no en vano la carrocería, el chófer y la gasolina se los pagamos entre todos los contribuyentes.

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Actualidad y clasicismo. Cuando se dice, para elogiar una obra antigua, que no ha perdido actualidad, lo que se quiere dar a entender probablemente es más bien lo contrario, que sí la ha perdido, y es una suerte, porque de no ser así, sólo tendría vigencia durante la época en que fue escrita y hoy apenas nos resultaría anticuada o, a lo sumo, pintoresca. Quiere esto decir que una obra sólo se convierte en clásica cuando es capaz de superar y trascender el paso del tiempo y, para ello, es condición indispensable que pierda la actualidad, no que la mantenga.

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Encrucijada y eterno retorno. La tradición de la modernidad y el progreso busca en todo “la primera vez”, frente a la tradición de la fatalidad y el destino, que lo que busca es “la última vez”. A cada uno de nosotros corresponde elegir entre un lenguaje de Anunciación o un lenguaje de Apocalipsis, empeñarse en vivir o empeñarse en morir.

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Amantes y diamantes para siempre. Se incurre en un error al considerar el divorcio exclusivamente como disolución del vínculo matrimonial, cuando en realidad es el nacimiento de un tercer estado civil, crea entre los antiguos cónyuges una nueva relación que los vincula para el resto de sus vidas. Es decir, cuando uno se divorcia, no lo hace de alguien, sino con alguien. El divorcio, como los diamantes, es para siempre…

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Perspectivismo totalitario. “Todo es relativo” y “Todo es subjetivo”, bajo su disfraz aparentemente dialogante y negociador, son las frases más intolerantes y dogmáticas del mundo, porque dan a entender que todas las opiniones y todas las formas de pensar son igualmente respetables y que, con independencia de su contenido, siempre existen motivos para justificar cualquier acto, aun el más aberrante, demostrando así una completa incapacidad para admitir ninguna autoridad por encima de la propia opinión y una falta de criterio abrumadora.

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Las primeras impresiones se merecen una segunda oportunidad. Contra lo que se cree, la frase de Terencio: “hombre soy y nada de lo humano me es ajeno”, no sólo no preserva la intimidad, sino que reivindica la capacidad en cuanto hombre para comprender la intimidad de otro, al tiempo que inicia para la filosofía la figura del intelectual como metomentodo.

 


El tiempo todo locura (2007)

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